Vivimos en una era en la que las pantallas forman parte de la vida diaria. Teléfonos, tablets y televisores acompañan a los niños desde edades tempranas, ofreciendo estímulos constantes.
Pero, al mismo tiempo, el movimiento, el juego libre y la exploración física son esenciales para su desarrollo integral.
¿Cómo encontrar el equilibrio? En este artículo te explico cómo las pantallas y la actividad física impactan en la salud infantil, y cómo crear rutinas saludables sin culpas ni extremos.
El cuerpo también aprende jugando
El movimiento no solo fortalece músculos y huesos: también estimula el cerebro, mejora la concentración y favorece el desarrollo emocional.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los niños y adolescentes realicen al menos 60 minutos de actividad física moderada o intensa al día —como correr, bailar, montar en bicicleta o jugar al aire libre.
En los primeros años, el movimiento libre (gatear, rodar, caminar) ayuda a la maduración motora y cognitiva.
En la edad escolar, el juego activo mejora la autoestima y el manejo de emociones.
En la adolescencia, el ejercicio reduce el estrés y promueve hábitos saludables a largo plazo.
El impacto del exceso de pantallas
Las pantallas no son “enemigas”, pero su uso excesivo puede alterar el desarrollo físico y emocional.
Entre los principales efectos negativos se encuentran:
- Dificultad para dormir.
- Sedentarismo y aumento de peso.
- Problemas de atención o irritabilidad.
- Aislamiento social.
- Fatiga visual o dolor de cabeza.
El problema no es la pantalla, sino cuánto, cómo y para qué se usa.
Recomendaciones por edad según la OMS
| Edad | Tiempo recomendado de pantalla | Actividad física sugerida |
| 0-2 años | No se recomienda el uso de pantallas | Juego libre, gateo, movimiento en el suelo |
| 2-5 años | Máximo 1 hora al día | Al menos 3 horas de actividad activa variada |
| 6-12 años | 1 a 2 horas al día | 60 minutos diarios de ejercicio o juego físico |
| +12 años | 2 horas como máximo | Actividad regular y deportes organizados |
En laconsulta de crecimiento y desarrollo, reviso los hábitos diarios de tu hijo para lograr un equilibrio saludable entre movimiento, descanso y tecnología.
Consejos para reducir el tiempo frente a pantallas
- Establece horarios claros. Define momentos sin pantallas (por ejemplo, comidas y antes de dormir).
- Prioriza la calidad del contenido. Opta por programas educativos o familiares.
- Evita pantallas antes de dormir. La luz azul altera la secreción de melatonina y retrasa el sueño.
- Predica con el ejemplo. Los niños imitan lo que ven; si te desconectas, ellos también lo harán.
- Crea espacios de juego activo. Juegos de mesa, arte, cocina o actividades al aire libre.
El juego libre: el gimnasio del desarrollo
El juego libre no solo es diversión: es el laboratorio donde los niños aprenden a resolver problemas, regular emociones y fortalecer su cuerpo.
- Estimula la creatividad.
- Mejora la coordinación motora.
- Fomenta el trabajo en equipo y la empatía.
- Refuerza la autonomía y la confianza.
Un paseo, una tarde en el parque o una carrera improvisada en casa son más valiosos de lo que imaginas.
Y si a tu hijo “no le gusta moverse”…
Cada niño tiene su propio ritmo.
Algunos prefieren juegos tranquilos o creativos, otros disfrutan correr o practicar deportes. Lo importante es no forzar, sino proponer.
Prueba distintas actividades: danza, natación, patinaje, caminatas familiares o juegos con música.
El objetivo no es la competencia, sino el movimiento con alegría.
Pantallas con propósito
No todo uso de tecnología es negativo. Las pantallas también pueden:
- Favorecer el aprendizaje con contenido educativo.
- Conectar a los niños con familiares lejanos.
- Fomentar la curiosidad si se usan con límites claros.
Lo ideal es que las pantallas estén al servicio del desarrollo, no al revés.
Equilibrio: la clave de una crianza consciente
El equilibrio entre pantallas y movimiento no se logra prohibiendo, sino acompañando.
Cuando los niños comprenden por qué moverse les hace sentir mejor, adoptan el hábito desde la conciencia, no la obligación.
En laconsulta pediátrica, te ayudo a crear rutinas saludables adaptadas a la edad, personalidad y entorno de tu hijo.
Fuentes recomendadas
- OMS – Directrices sobre actividad física y tiempo de pantalla en niños
- HealthyChildren – Screen time and children
Conclusión
El cuerpo y la mente de los niños crecen en movimiento.
Las pantallas pueden enseñar, pero solo el juego libre les permite descubrir el mundo con todos sus sentidos.
Soy laDra. Daniela Rendón, pediatra.
Te acompaño a encontrar el equilibrio entre tecnología, movimiento y bienestar familiar.
Agenda tu consulta y aprendamos juntos cómo cuidar el desarrollo integral de tu hijo.
Crianza consciente, pediatría confiable.

